dimecres, 20 de febrer del 2013

Por qué los matrimonios abiertos a veces funcionan, Deborah Anapol

El matrimonio abierto no es para cualquiera, pero tampoco la monogamia.
 

Recientemente, otro blogger en este sitio escribió un articulo tomando partido por una postura contraria a los matrimonios abiertos. Si alguien hubiese escrito un articulo similar acerca de la homosexualidad pienso que la junta editorial hubiese tenido que dar otra disculpa. Aunque en general hay una pizca de razón en cualquier punto de vista, es desafortunado que alguien que dice ser un experto y profesional haya pintado una imagen tan distorsionada del matrimonio abierto. No hay duda de que ella tuvo buenas intenciones, pero estaba mal informada, probablemente porque su información proviene de clientes que están buscando ayuda con la infidelidad y matrimonios que fracasan. Soy la primera en admitir que las relaciones poliamorosas tienen su cuota justa de disfunción, pero también existen muchos matrimonios abiertos sanos y felices.
Raramente un matrimonio abierto significa que las personas tienen relaciones sexuales con quien quieran y cuando quieran, sin ninguna consideración por los sentimientos y las preferencias de su pareja. Y, contrariamente a la imagen anticuada de la poligamia patriarcal, la mayor parte de los líderes en el moderno movimiento poliamoroso a nivel mundial ha venido de las mujeres.

Por ejemplo, unos buenos amigos míos han celebrado recientemente su aniversario de boda número 50. Los he conocido por al menos 20 de esos 50 años. Y les puedo asegurar que no solo son capaces de un apego, y uno muy “especial” entre si, cada uno de ellos tenían otros amores y otras parejas sexuales en los últimos años. Si bien, pudieron haber tenido problemas con los celos a veces, pienso que ambos dirían que no se perderían la profunda y enriquecedora experiencia de intimar con otros. Pocas parejas tienen la suerte de tener una sociedad tan creativa, expansiva y productiva. Y no tienes que confiar en mis palabras, recientemente han publicado un libro llamado CO-CREATION: FIFTY YEARS IN THE MAKING cuya sinopsis usted puede ver aquí [en inglés].

Hay muchas otras parejas abiertas de alto desempeño, solteros poliamorosos, y una pizca de triadas y matrimonios grupales sobre los cuales he escrito en Poliamor en el siglo 21, y a pesar de que todos necesitamos ayuda algunas veces, dudo que alguna de estas personas se inclinaría por terminar en el consultorio de un terapeuta o consejero matrimonial que tiene un sesgo a favor de la monogamia. 

Mientras que muchas personas eligen a sus parejas sobre la base de la atracción sexual, los que son más conscientes se dan cuenta que el sexo solamente no es una base sólida para un compromiso a largo plazo. Los que son más conscientes también se dan cuenta de que el compromiso y la fidelidad no son sinónimos de la monogamia y conocen la diferencia entre la unión saludable y la codependencia.

Por otra parte, a pesar de los preceptos de la teoría del apego, algunas personas parecen tener la disciplina para poner límites a su relación con otras personas ajenas a su compromiso de pareja. Este estilo de relación no es atractivo para mí ni para muchas parejas poliamorosas para quienes el punto central de intimar con los demás es el desarrollo de relaciones unidas que van más allá de la pareja, pero esto sólo sirve para demostrar que los seres humanos son una especie extraordinariamente diversa, con diferentes capacidades para la unión que van de cero a uno a la vez, a varios simultáneamente. En lo que a mí respecta pienso que no hay cableado universal cuando se trata de sexo y de relaciones, que no sea el deseo de amar y ser amado.

Un bebe que tiene un solo cuidador "primario" esta en riesgo de desarrollar todo tipo de trastornos psicológicos. Ahora entendemos que tener por lo menos una figura de cuidado es necesario para que los bebes prosperen, porque sin esto, su salud esta en peligro, incluso si tienen una alimentación adecuada y calidez. Pero si un cuidador es suficiente para sustentar la vida, muchos reconocen que dos o mas son necesarios para desarrollar todo nuestro potencial. Esta comprensión esta reflejada en la sabiduría tribal que expresa “se necesita una aldea para criar a un niño”. Hemos vivido esta manera empobrecida en cuanto a relaciones que muchos aceptan como normal, pero esto no significa que lo sea. Mi sensación es que los niños que se sienten especiales para varios adultos afectuosos son mas capaces de relacionarse con su pareja de adultos y al mismo tiempo mucho menos inclinados a aferrarse a una única pareja, tanto si eligen o no la monogamia.

Cualquiera que viene a mí para un coaching de relaciones con una situación en la que él o ella quiere un matrimonio abierto mientras su cónyuge no, deberá escuchar mi sugerencia de invitar a su pareja reticente a tener un amante antes de que lo haga quien propone la apertura. A menudo esta invitación no es recibida con entusiasmo, y nunca debe ser propuesta como una demanda, pero la sola idea de eso inevitablemente traerá a flote sentimientos de ambas partes que los ayude a tener más compasión y comprensión del otro punto de vista y a menudo conduce a avances en ambos lados. 

La realidad es que todos tenemos deseos internos, tanto por la monogamia como por la no monogamia y proyectar el lado oscuro con el que no nos identificamos sobre la pareja solo resultara en conflictos y juicios. Más bien recomiendo a la gente a resolver esta ruptura dentro de sí mismos antes de decirle a otros lo que deben hacer.


Traducido en colaboración por María del Mar de este artículo original en inglés.
 
republicado de amor abierto

1 comentari:

  1. Pareceume moi interesante. A poligamia, coas suas múltiples posibilidades, debe ser respetada.

    ResponElimina

¿Qué te ha parecido este texto? ¿Algún comentario?